Cuando Saúl oyó que David iba a salir a pelear contra Goliat, trató de vestirle con su armadura. Pero, David era simplemente un muchacho, y le explicó a Saúl que tendría que pelear con las armas que estaba acostumbrado a usar.

¡Qué lección hay en esto para nosotros! Hay tantos hoy en día que tratan de ser algo que no son, o tratan de hacer algo que no son llamados a hacer. Si Dios le ha llamado a usar una honda, no trate de usar una espada.

Si Dios le ha llamado a hablar, pues hable. Si Dios le ha llamado a hacer otra cosa, entonces, haga eso que Dios le ha llamado a hacer. Si Dios le ha llamado a cantar, entonces cante. Pero, si Dios no le ha llamado a cantar, por favor, no cante. Son demasiados los que tratan de usar una espada, cuando la honda en verdad, les queda a la mejor talla.
 

- Enseñanzas sobre 1 y 2 Samuel, J. Vernon McGee