En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Isaías 6:1

Isaías vio que Él que estaba sentado en el trono era "alto y sublime". Era un Dios santo. Esto es algo que tenemos que aprender. No hay excusa para que seamos pesimistas hoy. Todos los hijos de Dios deben ser optimistas. Necesitamos reconocer que nuestro Dios es un Dios santo, y Él es el Juez.

La profecía de Isaías no solo incluye el capítulo 53 en el cual Dios es el Salvador en una cruz, sino que incluye el sexto capítulo donde Dios es el Juez en el trono, alto y santo, cuyo soberana voluntad finalmente prevalecerá aquí abajo.

Hay una gran pregunta hoy sobre lo que es bueno y lo que es malo. Isaías dice: “!!Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo..." (Isaías 5:20). En la hora presente, se nos hace creer que el criminal siempre tiene la razón, que el hombre que está equivocado es el hombre que tiene la razón. El sistema entero está al revés en respecto a la moralidad.

Dios no solo ha establecido ciertas leyes que revelan que Él es un Dios santo, lo interesante es que, cuando Sus leyes se rompen, Él no tiene que extenderse y ejecutar el juicio. El pecado se resuelve solo.  El pecado lleva su propia pena. La paga del pecado es muerte. Así funciona. Estamos viendo que nuestra cultura contemporánea lo demuestra. Podemos observar las naciones y sus condiciones, y la condición de nuestras ciudades. Muy malas, por cierto. Pero, usted debe recordar que el Señor Jesucristo dijo que iba a ser de esta forma.

Él dijo que las cizañas y los espinos iban a ser sembrados entre el trigo. Usted también sabe que el trigo va a crecer; los dos crecerán juntos, la cizaña y el trigo. Él va a permitir que ambos crezcan juntos. Nuestra tarea hoy es la de sembrar la Palabra. Y, sabemos que la Palabra de Dios va a producir cierta cosecha, y está creciendo hoy. No hay ninguna duda en cuanto a eso. Así es que no debemos sentirnos molestos por lo que vemos. El Señor dijo que Él iba a cuidar de la cosecha. Nuestro trabajo es el de sembrar la semilla, el esparcir la Palabra de Dios.

Hoy la Palabra de Dios está siendo esparcida como nunca. Quizá nuestro esfuerzo radial sea muy pequeño comparado con los de otras personas. Algunos programas radiales se escuchan por un sinnúmero de emisoras. Sin embargo, podemos decir que estamos alcanzando a más gente en un período de 30 minutos que lo que uno podía haber alcanzado en un período de 5 años siendo pastor, aun cuando uno tenga el privilegio de tener una de las congregaciones más grandes que cualquier otro pastor. Sin embargo, eso es nada en comparación con el número de personas que pueden hoy ser alcanzadas a través de la radio con la Palabra de Dios.

Vivimos en una sociedad rota. Pero Dios todavía está en el trono, y Él es un Dios santo.

Editado de los mensajes de Isaías

Por el Dr. J. Vernon McGee