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PREGUNTA:
DESPUÉS DE QUE JESÚS SANÓ A LAS PERSONAS, ¿POR QUÉ A MENUDO LES DIJO QUE NO DIJERAN NADA A NADIE?

RESPUESTA:

El Evangelio de Marcos cuenta la historia de Jesús sanando a un leproso y luego instruyéndole a no contarle a nadie. Pero el leproso desobedeció a Cristo y salió y se lo dijo a todos. Como resultado, la multitud vino sobre Él hasta tal punto que no pudo realizar Su ministerio.

Esa es una de las razones por las que el Señor Jesús no quería que la gente lo dijera: interfería con Su ministerio. Pero principalmente, Él no vino a este mundo como un hacedor de maravillas. “Porque aun el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45).

Él vino a esta tierra para asegurar nuestra salvación llevando nuestro pecado a la cruz que se convirtió en un altar para "… el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29). La atención a las curaciones interfirió con Su propósito principal, porque se movía todo el tiempo hacia la cruz.

Mucha gente se atasca al hablar sobre el hecho de que Jesús sanó, diciendo que debemos sanar hoy. Todos los sanadores de hoy dicen que predican el evangelio. Pero, ¿qué viene primero, la curación o el evangelio? Mi experiencia ha sido que la curación toma el lugar del evangelio. El evangelio es simplemente lanzado como una especie de espectáculo secundario; La atracción principal es el servicio de curación. El Señor Jesús no vino a la tierra como sanador, y esa es la razón por la que no quería que se publicitara: interfería con Su ministerio.

Rescate por muchos

 

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