Lemuel Larrosa - Parte 2

Primeras visitas a Cuba

Cuando Director Internacional de Radio Trans Mundial Lemuel Larrosa viajó a Cuba por primera vez como parte de su esfuerzo por expandir el ministerio de en la región, no conocía a nadie allí. Fue difícil solo entrar en ese país políticamente aislado.

“Cuando pasé por la inmigración en Cuba, el oficial era muy intimidante.Tuve que pasar por algo así como una cueva estrecha. Había un oficial parado arriba en un segundo nivel mirándome. Él me hizo todo tipo de preguntas: “¿Por qué está Ud. aquí? ¿A quién está visitando?”

Después de poder entrar, le dio al chófer de taxi la dirección del pastor cubano, Alberto González, un contacto provisto por otro socio nacional. González lo presentó a cubanos que eran oyentes de las transmisiones de RTM desde la isla caribeña de Bonaire—presentaciones que a menudo eran emocionales.

“Todos esos años transmitiendo desde Bonaire, no sabíamos para nada si la gente nos escuchaba en Cuba. La segunda vez que fui a Cuba, habíamos anunciado por radio desde Bonaire que íbamos a visitar a Pinar del Río. Nunca olvidaré esto. La gente vino muy temprano en la tarde. Caminaron por cuatro horas y entonces tuvieron que regresar. La iglesia estaba hecha de cuatro postes con un techo de hojas de palmera. La gente estaba atestada en ese espacio porque el gobierno no les permitía salir. ¡La “iglesia” estaba atestada”!

Joven cubana ciega canta himnos de memoria

Un encuentro fue especialmente memorable para Larrosa. Una madre le presentó a su hija de ocho años, quien había quedado ciega porque no había habido medicina disponible cuando ella tuvo una enfermedad de niñez. Ellas eran oyentes fieles de las transmisiones de Bonaire en la frecuencia 800 AM.

“La madre me dijo que su hija había aprendido algunos cánticos. Le pedimos que pasara al frente, y ella cantó – ¡de memoria! – seis himnos tradicionales que usábamos en las transmisiones de la 800 AM en aquellos días”. Pero la relación más fuerte y más duradera que formó Larrosa durante ese viaje fue con González mismo, quien hoy es representante de RTM en Cuba.

González escribió en un correo electrónico:

“Cuando viajo en Cuba, muchas personas hablan de Lemuel Larrosa como si él fuera un pariente cercano. Sin embargo, nadie le ha conocido en persona. La voz de Lemuel, con su elegante acento uruguayo, ha capturado los corazones de muchos cubanos como si él estuviera visitando sus hogares cada noche. Para los oyentes cubanos, RTM y Lemuel Larrosa son la misma cosa. También, mi propio ministerio se enriqueció cuando Lemuel entró en mi vida y me invitó a formar parte de RTM”.

Enfatizar a personas, no a instituciones

Para Larrosa, una de sus mayores contribuciones como líder de Radio Trans Mundial – un ministerio creciente en Latinoamérica, el Caribe y los Estados Unidos – tenía más que ver con fomentar amistades que de establecer una institución.

“Considero que la mayoría de las personas en esta conferencia anual de socios son mis amigos. Considero que las relaciones personales son más importantes que las relaciones entre instituciones. Comienzo animando a la organización [es decir, un futuro socio] a utilizar nuestra programación existente. Entonces, crezco mi amistad con ellos. Pido más participación. Cuando la relación crece, les pido que se hagan socios oficiales de RTM”.

La creencia de Larrosa en el poder de la amistad se reveló en una declaración simple pero poderosa hecha por Walter Vaca, Director de RTM Bolivia. Vaca recordó haber pasado por una crisis grande con el ministerio que afectó hondamente a él y a su esposa. Durante la semana de conferencia cuando le preguntaron cómo pudo bregar con esto, él contestó: “Con la ayuda del Señor y con la ayuda de Lemuel Larrosa”. Cuando Larrosa supo de la contestación de Vaca, se le llenaron los ojos de lágrimas. “Yo no sabía esto,” él dijo. Le llamé a Walter todos los días durante esos días difíciles. Walter era la persona clave para la solución  en Bolivia. Muchas veces, él estaba a punto de darse por vencido. Pero le pedí que se quedara y le apoyé tanto como pude.”

Aunque hay muchas buenas memorias de su tiempo como Director Internacional, hubo también los inevitables tiempos infelices, dijo Larrosa, y él necesitaba un socio muy especial que caminara constantemente con él. ”Una de las cosas más difíciles de ser un director internaciones para América Latina fue cuando vi a algunos colegas caer en pecado y casi destruir sus ministerios con su caída. Lo positivo es que la obra ha crecido mucho. Le doy gracias a Dios por eso. Le agradezco a mi esposa, Sonia. No fue siempre fácil para ella. Ella mantuvo unida a la familia y apoyó al ministerio desde el principio.”

La carta de Pablo a los filipenses ha desempeñado un papel clave en la vida de Larrosa. Bajo su firma, él frecuentemente escribe uno de tres versículos: Filipenses 4:4, 13 o 19. El último, junto con el versículo 20, da una bendición apta para los años de servicio de Larrosa.

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en Gloria en Cristo Jesús. Al Dios y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.”

 

Articulo escrito por Mariette Oosterhoff

Directora de Comunicaciones para Lationamérica y el Caribe