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Benny miraba fijamente a los peces cómo saltaban y salpicaban, a las aves que volaban en círculos chillando y buceando para los más pequeños. Después de todo, él no tenía nada más que hacer, así que, ¿por qué no sentarse a orillas del puerto Kralendijk, Bonaire, y ver la vida salvaje?

 

Sólo cuatro semanas antes, Benny pensaba que lo tenía todo: una hermosa y joven esposa, Betty, que recientemente se había mudado con él a la cercana isla de Curaҫao; un trabajo de soldador de primera clase con un contratista; un buen salario.

 

Pero Betty no era feliz. Ella extrañaba su isla natal de Bonaire, en donde vivían todos sus amigos y familiares. Un día, cuando Benny regresó a casa del trabajo, Betty se había ido. Ella había empacado sus cosas y regresó a Bonaire.

 

Los primeros pasos de una carrera con Radio Trans Mundial

Benny simplemente no podía vivir sin Betty, así que, al siguiente día, dejó su trabajo y la siguió a Bonaire. Ahora, él estaba mirando a los peces, incapaz de encontrar trabajo y preguntándose cómo podría conseguir un trabajo tan bueno como el que había abandonado.

De repente, sus profundos pensamientos fueron interrumpidos por un hombre parado a su lado que le preguntó al desamparado Benny si todo estaba bien. 

 

“Ahora no tengo trabajo”, respondió Benny. “Solo miro a los peces saltando en el agua”.

 

“¿Qué trabajo busca?”, le preguntó el desconocido.

 

“Soy soldador”, dijo Benny.

 

“Tengo un trabajo para usted”, dijo Gary Janes, un ingeniero de 43 años, encargado de las operaciones mecánicas en la instalación principal de transmisión de Radio Trans Mundial de Bonaire.

 

En ese momento, en el puerto Kralendijk, comenzó la carrera de Benny con TWR. Han pasado más de 32 años desde ese día crucial en el puerto, y yo estoy hablando con Benny Saragoza. Al finalizar el mes de agosto, él se retirará como el supervisor de aparejador de antena de TWR Bonaire, y juntos recordamos su tiempo con TWR.

 

“Sé que Dios fue el que mandó a este misionero de TWR al puerto,” Dice Benny de ese día hace mucho tiempo. Él fue con Janes al sitio del transmisor, y en cinco minutos completó la tarea que se le asignó. Janes le dio un documento para leerlo y firmarlo, lo cual fue difícil porque Benny no hablaba inglés en ese tiempo- ¡pero era un contrato de empleo!

 

"Dios es solo para gente blanca"

Trabajar en TWR, introdujo a Benny a un mundo completamente nuevo. Criado como católico, Benny había dejado de ir a la iglesia mientras vivía en Curaҫao, pero nunca dejó de hablar con Dios. Después de casarse, él se unió a Betty para asistir a la iglesia Pentecostal.

 

El primer día en el trabajo, el misionero Tim McElhaney, invitó a Benny a asistir al tiempo devocional regular. Él asistió, pero se dio cuenta que él era el único nativo de Bonaire allí.

“Todos los nativos estaban invitados”, dice Benny, “pero muchos de ellos pensaban que Dios solo es para gente blanca. Ellos pensaban que era extraño. Les dije, “No, no piensen así - Dios es para todos. En esa primera mañana de los devocionales, ya cambió mi manera de pensar”.

 

Luego, McElhaney le preguntó a Benny si quería aprender a ser aparejador. Sí, dijo Benny, sin saber lo que involucraba el aparejo - subirse y mantener las torres radiales de 478 pies (146 metros).

 

Más que plata y oro

Mientras más responsabilidades tenía Benny, más habilidades adquiría. Además de aparejos de torre, ganó habilidad en el mantenimiento de aire acondicionado y en la mecánica de autos.

 

Al mismo tiempo, crecía en su fe. Escuchar a Benny hablar de esto, la interacción de su vida laboral, casera y espiritual fue lo que hizo especial su carrera con Radio Trans Mundial. Su salario trabajando para un ministerio, reconoce él, no estaba ni cerca de lo que había sido en Curaҫao. Pero experimentó el amor de Dios, y, durante los devocionales, aprendió a fortalecer su matrimonio.

 

“Y cuando nació mi primer hijo, el personal me ayudó a pagar el hospital y las esposas misioneras ayudaron a Betty”, dijo Benny. “Aprendí que con poco dinero y la ayuda que vino de parte de los misioneros, Dios nos proveyó y bendijo a mi familia y a mí”.

 

Guardia nocturna en el transmisor

Otra de las lecciones que aprendió vino de Mateo 6:3, cuando Jesús dijo, “Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha” - en otras palabras, no hacer buenas obras por el bien del reconocimiento y el halago. Él se tomó en serio el mensaje cuando trataba de servir en donde sea que su ayuda fuese necesitada.

 

“Había veces en las que Betty y yo íbamos al sitio del transmisor en la noche. Yo llevaba un colchón para Betty. En ese tiempo, a veces se iba la electricidad, y yo hacía todos los trabajos necesarios mientras la planta estaba apagada”.

 

A la siguiente mañana Benny se iba a casa, se duchaba y regresaba a trabajar. Nadie se enteraba que él había estado allí por la noche, cuidando las cosas.

 

Como el siglo 21 se acercaba, Benny fue parte del equipo que desmanteló la torre de onda corta, y que pusieron las torres nuevas de 480 pies (147 metros). La reducción de personal pronto llegó a Bonaire, y algunos ingenieros del personal técnico se marcharon de la isla Bonaire. Benny se hizo cargo de muchas de esas responsabilidades.

 

Tiempos difíciles para TWR Bonaire

En el 2000, el director de la estación le dijo al personal que la potencia del transmisor se estaba reduciendo de 500,000 a 100,000 vatios. El personal local estaba nervioso por los despidos inmediatos, pero Benny estaba en paz porque tenía una oferta de trabajo con Cargill, la enorme planta de sal en la isla.

 

Cuando llegó el gran día, los miembros locales del personal se reunieron para recibir los documentos que les informaban si todavía serían empleados de TWR. El documento de Benny decía que él mantendría su trabajo, pero uno de los otros trabajadores empezó a llorar. “¿Puedo irme para trabajar en la compañía de sal y darle mi trabajo a este colega?”, preguntó Benny. No, le dijeron - ¡TWR te necesita!

 

Fue un tiempo desafiante para muchas personas de TWR Bonaire, recuerda Benny, pero el ministerio trató de encontrarles un trabajo a todos los despedidos. Quedando con un equipo de solo cuatro personas, “seguimos adelante, como si fuéramos un gran equipo”, recuerda con lágrimas en sus ojos.

 

Arrodillado en el trabajo

Durante esos días austeros, Benny iba al sitio del transmisor y se arrodillaba para orar.

 

“Por razones de seguridad, yo no podía subirme a la torre solo, por lo tanto, hacía cosas pequeñas, como cuidar las luces de las torres. A menudo le clamaba a Dios, ‘Ayúdanos, provéenos. Tú sabes lo que está pasando. Cuida este lugar por nosotros’.  Fueron cinco años en el desierto. Uno tiene que creer y confiar que algún día Dios lo cambiará todo. Fue una prueba que todos tuvimos que pasar. Yo nunca me quejé; habíamos visto buenos y malos tiempos. Y Betty era muy paciente; ella estaba a mi lado. En el pasado, muchas esposas misioneras - y especialmente la esposa de Ray Alary - la habían ayudado.  Esos recuerdos ayudaron a Betty a serle fiel a TWR”.

 

Cinco años después, las cosas empezaron a cambiar. El misionero, Joe Barker, ahora Director Técnico de TWR International, fue asignado a Bonaire como director de la emisora, y Benny fue testigo de cómo la emisora comenzó a recuperar el impulso que había tenido pocos años atrás. Luego, en 2013, la junta directiva de TWR aprobó una actualización masiva de la emisora, aumentando la potencia a 450,000 vatios y más del doble de su audiencia potencial de radioescuchas. El personal de Bonaire colaboró con voluntarios y contrató personal para completar el trabajo en el 2017. Afortunadamente, en el año del retiro de Benny, TWR Bonaire regresó a las ondas como la emisora de onda media más poderosa del hemisferio occidental.

¿Qué sigue?

Hasta ahora ha sido una vida muy llena y activa, admito mi agradable entrevistado. Así que, ¿qué hace un aparejador de torres una vez que deja de subirse a las torres? Benny fue rápido con su respuesta: regresar a la vida Kanuku - para los que hablan español, eso es la agricultura.

 

“Betty creció en el Kanuku. Me gustaría volver a trabajar en el Kanuku, hacer cercos con cactus, trabajar con cabras y pollos, cultivar verduras como tomates, trabajar en un invernadero, cultivar hierba cidra, papaya, calabacín, y hojas de cilantro”.

 

Y él no permitirá que sus habilidades mecánicas se desperdicien. A él le encanta reparar cosas, y planea encontrar maneras de ayudar a la gente - arreglando generadores de personas mayores, por ejemplo, y reparar el pozo de agua público. Benny también cuidará a Betty, que sufre mucho dolor por un inoperable tumor cerebral. ¿Le puedo pedir que se una a mí en tener a estos miembros de la familia de Radio Trans Mundial en nuestras oraciones?

 

Una pregunta más para Benny: has hablado de muchas cosas que aprendiste durante los años, desde soldar hasta aparejos de torre, el inglés, y a crecer en la fe. ¿Qué lección de vida quisieras que nuestros lectores se lleven de esta conversación?

 

“Haga todo lo que hace, sin quejarse”. Dice Benny. “Y haga su trabajo como para Dios. Luego le verá respondiéndole sus preguntas. Si hace su trabajo como para Dios, tarde o temprano verá una diferencia en su vida. Cuando hace las cosas mientras se queja, no verá resultados”.

 

Su ánimo no podría ser mejor para cada uno de nosotros, así que vamos a cerrar con la fuente de la sabiduría de Benny, las palabras del apóstol Pablo a los Colosenses: “Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”.

 

Entrevista escrita por Mariette Oosterhoff, Directora de Marcom en América Latina y el Caribe

Done para el transmisor de Bonaire