A la edad de 13 años, Carlos Yepes salió de su ciudad natal, Ibagué, Colombia.  Su sueño era estudiar, pero su vida tomó un camino completamente diferente cuando conoció a unos narcotraficantes.

Carlos era inteligente y tenía la disciplina del trabajo. Rápidamente llegó a un nivel alto de responsabilidad y prestigio en su trabajo de elaborar cocaína. Viajaba con una banda de 40 “muchachos” que le cuidaban, le transportaban y le traían químicos para la elaboración de cocaína. Estaba bien integrada en la vida de los narcotraficantes.

Pero, Dios…

Después de un encuentro “por casualidad” con el libro de Proverbios, Carlos y su vida empezaron a cambiar. 

El libro de Proverbios, la mayoría de los capitulo es “Hijo mío. Hijo mío, no te olvide de mi ley. Hijo mío, tal cosa. Yo pensaba, si yo hubiera tenido un papá cómo este, que le habla al hijo de esa manera, yo no estaría metido en este problema.

Yo sabía que estaba metido en problemas. Yo sabía que ya no podía salir del narcotráfico. Cada día hacía nuevas alianzas con gente de otros países. Hacía alianzas, por un lado, alianzas por otro. Así que, me iba hundiendo mucho, mucho. Conociendo mucho. Y, ya. De ahí no iba a salir.

Escucha su testimonio entero en el que nos cuenta de un accidente en la Sierra Nevada, unos programas radiales de Radio Trans Mundial que penetraban la selva oscura, y su nueva vida como pastor.