RTM/TWR tiene un papel importante en el Cuba post-Fidel Castro. No es un papel político, ni un papel comercial. Sin embargo, podría afirmar que es un papel aún más importante y que ya ha tenido un impacto de medio siglo en el país comunista.

"Más que un cambio político en Cuba, necesitamos a Jesús", dice Alberto González, el pastor y locutor que sirve como representante de RTM/TWR en la nación insular. "La gente en Cuba espera una gran cantidad de cambios, nuevas oportunidades para la vida, y son muy abiertos para recibir nuevas cosas en sus vidas. Así que éste es el momento para ellos de tener a Jesús."

Varios años antes de su muerte (el 25 de noviembre de 2016), Fidel había entregado el poder a su hermano Raúl, pero el líder revolucionario que llevaba uniforme y barba espesa seguía siendo la imagen de Cuba para todo el mundo. Fidel fue reverenciado por algunos por mejorar la educación y los servicios de salud para las personas más pobres y por enfrentar potencias como los Estados Unidos que él llamaba imperialistas, mientras que fue criticado por otros por perseguir a los oponentes políticos y por prohibir la Navidad.

RTM/TWR ha estado transmitiendo a Cuba desde mediados de los años sesenta, desde el poderoso transmisor AM en la isla caribeña de Bonaire. Alrededor de ese tiempo, González, entonces un estudiante de seminario que había sido arrestado junto con otros líderes de la Iglesia y enviado a un campo de reeducación tras la revolución, escuchó “por casualidad” una transmisión de RTM/TWR. 

"Realmente no sé quién sería hoy si no hubiera estado escuchando a Radio Trans Mundial esa noche", dice. "Estaba en una crisis real en ese momento. Para mí, fue como un milagro. ... Me sentía aislado, me sentía muy lejos de Dios. Me sentía olvidado por Dios. Cambió mi vida."

Los tiempos han cambiado significativamente como resultado de la salida de Fidel Castro de la escena política, el restablecimiento de las relaciones con los Estados Unidos y la Iglesia Católica y la liberación de algunas restricciones de los derechos civiles. La transmisión diaria de cinco minutos de González, Mensajes de Fe y Esperanza, es muy conocida y admirada, especialmente en la parte del país donde la señal de Bonaire es clara y consistente.

El compromiso de RTM/TWR de proclamar el Evangelio y tocar las vidas en Cuba se refleja en su proyecto de Aumento de Potencia de la Emisora de Bonaire. Ahora en su fase final, la modernización de $ 3,8 millones de las instalaciones de Bonaire significará que su programación bíblica podrá ser escuchada a través de toda Cuba. Durante este período de rápidos cambios, el mensaje es más necesario que nunca, cree González.

"Los cubanos están experimentando un hambre de Dios," dice. "Se puede predicar a todo el mundo, en donde quiera y cuando quiera. ...Es posible que no decidan ser cristianos en ese momento, pero la gente está realmente escuchando el Evangelio."