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Esta carta es de un oyente que vive en Filadelfia y escucha el programa en inglés.

El oyente escribió:

Empecé a escuchar su programa cuando el Dr. McGee estaba enseñando el libro de Jeremías. Yo pensé: ‘¿Quién es este hombre que usa un lenguaje tan claro y sencillo para exponer la Palabra de Dios?’ Qué bendición fue cuando yo escuchaba sus comentarios versículo por versículo. Entonces empecé a tomar mis propias notas mientras estudiábamos a través del libro de Ezequiel.

Para cuando el Dr. McGee y el Autobús Bíblico empezaron en el gran libro de Hebreos, yo empecé a ayunar durante el almuerzo. Vea Ud., estoy en una prisión estatal. El almuerzo empieza al mediodía, pero A Través de la Biblia empieza a la misma hora. Tristemente, el Autobús Bíblico solo hace una parada en esta área y yo tenía que tomar una decisión: almorzar o escuchar al Dr. McGee. Yo oré por la decisión correcta y la encontré en el ejemplo de Jesús durante Su tentación: ‘No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.’ Yo no sabía cuán desnutrido y anémico yo estaba. 

Ahora, del lunes al viernes, subo a bordo del Autobús Bíblico para mejor entender la Palabra de Dios y para disfrutar del Pan Vivo y beber del agua eterna. Nada más satisface. ¡Jamás he derramado tantas lágrimas de gozo y de remordimiento en mi vida entera! Ahora yo sé que Dios me salvó de ira eterna poniéndome en este mundo de acero y concreto.

Desde entonces he venido a saber que necesito a Jesús para ser perdonado de mis pecados, lo cual solo puede pasar aceptándole como mi único medio de salvación. Por su ministerio y por un hambre honesta de obedecer a Dios, me arrepentí de mis pecados, me deleito en Dios, y estoy más preparado para compartir la buena nueva con la gente aquí. Créame; ¡Dios está obrando en una gran manera!

Este es un gran testimonio de cómo Dios transforma vidas por el poder de Su Palabra. ¡Es también un gran ejemplo de cómo Dios nos ayuda a encontrar paz en todas nuestras circunstancias!