"Mi esposo era borracho y me maltrataba físicamente y verbalmente.  Era terrible.  Yo ya no quería vivir, tenía tanto odio por él y cuando estaba a solas llorando, encendía la radio y escuchaba su programa A Través de la Biblia…Dios los usó para despertar mi alma dormida, frustrada y angustiada. 

Mi alma se alimentaba de estos programas y fue así que a los pocos meses me entregué a Jesucristo.  Ustedes son y serán la luz que ilumina muchos corazones apagados y muchos en tinieblas.  Sus enseñanzas han ayudado a miles de personas en el planeta que no conocen a nuestro salvador, a nuestro Cristo…Yo oro y seguiré orando por ustedes."