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No hay una respuesta sencilla a la pregunta: ¿Qué es mundanalidad? Pero voy a dejar que Santiago dé lo que me parece es su respuesta definitiva. ¿Qué es la mundanalidad? Santiago dice que la mundanalidad es lucha y envidia. Necesitamos ir al capítulo 3 para recoger sus pensamientos.

 

En Santiago 3:13 leemos: “¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.” La fe es la especialidad en la universidad de Santiago, y todos los cursos electivos están relacionados a la fe. Las obras de fe traen mansedumbre. Entonces leemos: “Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.” (Santiago 3:17) Hay mansedumbre o humildad, y humildad significa sumisión.

 

En Santiago 3:16 leemos: “Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.” Eso es mundanalidad. Y la mundanalidad en la iglesia ha producido todos los cultos, denominaciones, facciones, divisiones y grupos que han surgido y abundan en la iglesia hoy día. Hay un espíritu de rivalidad y celos en la iglesia. En el versículo previo, Santiago lo describe como “terrenal” – es decir, está limitado a la tierra. Es “animal” – eso es sicológico. Y entonces es “diabólico” o demoníaco, lo cual es algo muy terrible, amigo mío.

 

¿Qué producen la envidia y la contienda en este mundo? Producen “perturbación y toda obra perversa.” Con esto como trasfondo, podemos reconocer lo que está diciendo Santiago ahora en el capítulo 4.

 

¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? (Santiago 4:1)

 

“Guerras” tienen que ver con las guerras entre naciones. “Pleitos” tienen que ver con pequeñas escaramuzas—esa pelea que Ud. tuvo en la iglesia--¿recuerda?

 

“¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?” Ud. quería salirse con la suya. “Pasiones que combaten en vuestros miembros” son de hecho placeres sensuales. Contienda y confusión son creadas por conflictos y las arrogantes demandas de los miembros del cuerpo por satisfacción.

 

Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. (Santiago 4:2)

 

Deseos egoístas, Santiago aclara que conducen a la guerra. Este espíritu de contienda es mundanalidad; no es cristiano, y no es el enfoque cristiano. Estas son las cosas que representan la vieja naturaleza. El cristiano debe ser regenerado por fe en Cristo y debe tener al Espíritu Santo morando en él.

 

Lo que describe Santiago aquí es el espíritu de este mundo. Cuando el espíritu del mundo entra en la iglesia, lo que hay es una iglesia mundana. Amigo mío, ¿piensa Ud. que la situación en el campo de batalla es mala? Bien, así es, pero dentro de algunas iglesias y dentro de los corazones de algunos individuos es así de malo. En el mundo de los negocios, hay una competencia feroz - eso es mundanalidad.

 

Los partidos políticos se dividen, y un grupo se pone en contra del otro. Mientras capital y mano de obra se reúnen alrededor de una mesa, hay una batalla en progreso. En el mundo social hay los que procuran subir la escalera social pisando las manos de otros para poder ascender. En su vecindad y en la mía, una familia no habla con la otra. Dentro de familias hay discusiones, hermano contra hermano. Entonces ese espíritu entra en la iglesia. Eso, mi amigo, es mundanalidad.

 

--De los Mensajes editados sobre Santiago por J. Vernon McGee